Una COLOMBIANA en la NASA

Adriana Christian Ocampo nació el 5 de enero de 1955 en Barranquilla, Colombia. Su familia decidió trasladarse a Buenos Aires, Argentina antes de su primer cumpleaños, después de eso tomaron rumbo hacia Pasadena, California en 1970, cuando apenas tenía 15 años.

La historia de Adriana esta llena de lindos recuerdos y fantasias que se hicieron realidad, recuerda ella que cuando era pequeña, iba al techo de su casa y miraba las estrellas y se preguntaba qué tan lejos estaban de ella. También hacía “naves espaciales” con las ollas y sartenes de la cocina de su madre. Vestía a su muñeca como astronauta, y al perro Tauro como su copiloto.  Sus padres fueron su inspiración. Siempre la alentaron a alcanzar las estrellas y le  inculcaron el conocimiento de que la educación era la puerta de entrada para hacer sus sueños realidad. La exploración del espacio fue para ella la pasión desde una edad muy temprana, y sabía que quería ser parte de ella. Soñaba y diseñaba colonias espaciales mientras estaba sentada en lo alto del techo de la casa de su familia en Argentina. Mi primer contacto con el trabajo espacial se dio tan pronto como aterrizó en los Estados Unidos, preguntó: “¿Dónde está la NASA?” Después del tercer año en la escuela secundaria, y gracias al Space Exploration Post 509, patrocinado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory, JPL), primero fue voluntaria en el JPL y luego trabajó allí como empleada durante el verano. Cuando comenzó la universidad, continuó trabajando en el JPL. Se especializó en geología en la Universidad Estatal de California en Los Ángeles, obteniendo un B.S. allí en 1983. Luego obtuvo su Maestría en Ciencias en geología planetaria en la Universidad Estatal de California, Northridge. Recibió sus dos títulos mientras trabajaba a tiempo completo en el JPL como científica investigadora. Actualmente está terminando su Ph.D. en la Universidad de Amsterdam en los Países Bajos.

Un momento favorito para esta colombiana amante del universo, fue la investigación que condujo al descubrimiento del cráter de impacto Chicxulub.

El impacto que formó este cráter causó la extinción de más del 50% de las especies de la Tierra, incluidos los dinosaurios. Escribió en su maestría y en su Ph.D. la tesis sobre este cráter, además ha  dirigido seis expediciones de investigación para estudiar este asombroso evento que cambió la evolución de la vida en nuestro planeta.

El gran consejo que le da a los jóvenes del mundo es, “cuando piense en la gran aventura que tiene por delante, sueñe y nunca se dé por vencido, sea persistente y sea siempre fiel a su corazón. Vive la vida con gusto”.

“El éxito llega a aquellos que nunca se dan por vencidos en sus sueños.”

“Amo la naturaleza y todo lo que tiene que ver con volar. Además, me encanta explorar y vivir la vida como si fuera una gran aventura”.

Agradecimientos a  NASA’s Science Mission Directorate